Esto aplica cuando pides ayuda en Humanamente. Si eres voluntario/a, tu política es otra página.
Tu nombre o apodo, un contacto (teléfono o correo), lo que nos escribas y tus respuestas a las preguntas del formulario. Nada más. No pedimos cédula ni nombre legal, y no usamos tus datos con fines comerciales ni los vendemos.
Algunas preguntas son sobre tu bienestar: cómo te has sentido de ánimo y ansiedad, y , solo si algo de eso aparece, sobre consumo de alcohol o drogas, experiencias poco comunes, y si has tenido pensamientos de no querer seguir. Las hacemos con un único fin: entender cómo estás para dirigir la ayuda a la persona adecuada. Cualquiera la puedes dejar sin responder («Prefiero no responder») y tu solicitud entra igual. No recibes un resultado ni un diagnóstico: eso lo ve solo el equipo.
Puedes, si quieres, dejarnos el nombre y teléfono de una persona de confianza. Es opcional y solo la usaríamos para contactarla si no logramos comunicarnos contigo. Sus datos se guardan cifrados, con el mismo cuidado que los tuyos, y se borran junto con tu caso. Elige a alguien en quien confíes.
Todo se guarda cifrado. La clave que lo descifra no vive en la base de datos: aunque alguien accediera a ella, no podría leer tu nombre, tu contacto ni tu mensaje.
Solo el equipo coordinador de Humanamente, y únicamente para contactarte y conectarte con la persona adecuada. Cada vez que alguien del equipo abre tu contacto, queda registrado. Un asistente automatizado ayuda a priorizar tu mensaje; las decisiones las toman personas del equipo.
Tus datos se borran de forma definitiva a los 7 días de que tu caso se cierre. Solo conservamos cifras anónimas (cuántos casos atendimos), que no permiten identificarte. Y puedes pedir que borremos todo antes, cuando quieras.
Puedes pedir en cualquier momento acceder a tus datos, corregirlos o eliminarlos. Escríbenos y lo gestionamos. Este derecho está amparado por el habeas data (Art. 28 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela).